Si estás de Erasmus en Madrid, básicamente estás empezando de cero en la ciudad, a la aventura. Tienes una oportunidad increíble para conocer nuevas personas y empezar a hacer algo que siempre te había apetecido. Hoy te vamos a ayudar a conseguirlo.
El Erasmus es una experiencia académica, sí, pero también es una lección de vida. Llegas a una ciudad nueva con una maleta, un poco de confusión y muchas ganas de que algo pase. La buena noticia es que pasa y encima no tienes que forzarlo.
Conocer gente durante tu Erasmus no va de ser el más extrovertido del grupo ni de coleccionar contactos como cromos. Hay que estar en el lugar adecuado, en el momento justo y con la actitud correcta. Desde Bastardo Hostel, estamos seguros de que, si a esto le sumas una cerveza en la mano, todo fluye mucho más.
El arte de empezar conversaciones
Todo empieza con una verdad incómoda: nadie sabe muy bien cómo hacer amigos siendo adulto. La diferencia durante el Erasmus es que todo el mundo está igual de perdido que tú, aunque lo pueda disimular mejor.
Las conversaciones no tienen por qué ser sobre la ética kantiana. A veces basta con una pregunta simple, una observación un poco absurda o una queja compartida sobre el metro de Madrid, que, aunque funciona muy bien, de algo habrá que quejarse. El truco está en no pensarlo demasiado y lanzarse a la piscina, que en estos casos siempre lleva agua.
Los espacios compartidos ayudan. Cocinas, terrazas, mesas largas, zonas comunes… Aquí, en Bastardo Hostel, pasan muchas cosas y mucha gente cada día. Siempre puedes echarle un ojo a nuestra programación y ver si te interesa alguna actividad; seguro que sí, y además seguro que te llevas un colega de la experiencia.
Compartir experiencias e idiomas
Los amigos no se hacen presentándote con un PowerPoint. Bueno, a lo mejor si, pero a nosotros no nos va mucho ese rollo. Nosotros creemos que las actividades funcionan mejor: porque te ponen en movimiento y te sacan del modo espectador.
En Madrid hay muchas cosas que hacer. Puede ser un tour por la ciudad, una cena improvisada, una tarde de cervezas o cualquier plan que empiece con “bueno, vamos viendo”. Muchas de estas cosas ocurren en Bastardo Hostel porque dentro se junta a gente que no se conoce y deja que el resto fluya.
Hablar con gente de otros países es uno de los puntos más fuertes del Erasmus. Duolingo está muy bien, pero ya que estás inmerso en esta experiencia, aprovecha: suéltate y ponte a hablar con la gente de verdad.
No hace falta hablar perfecto. De hecho, mejor si no. Los errores rompen el hielo más rápido que cualquier otra cosa. Y cuando el idioma falla, siempre queda el lenguaje universal: gestos y risas. Seguro que ya has aprendido a decir cerveza en el idioma que te toca, así que con eso te podrás ir apañando.
Como ves, la clave es perder el miedo y la vergüenza, salir y hablar. Es así de fácil.
Deportes
Durante tu Erasmus, cualquier deporte se convierte en un imán social. Aparecer en un partido de fútbol improvisado o en una pachanga de baloncesto te pone directamente en contacto con gente nueva. No importa si eres bueno o no tienes técnica, lo que cuenta es participar y reírte con los demás.
El deporte crea complicidad inmediata y facilita siempre el tema de conversación. Es una opción muy buena para conocer gente y para socializar. Es imposible esconderse; o juegas o te quedas fuera, y eso empuja a relacionarte de manera natural. Además, aquí se lleva mucho el concepto del "tercer tiempo": un café o una cerveza después, conversaciones auténticas y vínculos que se van forjando.
La conclusión es que el deporte une de forma muy natural. Es una opción perfecta para quienes quizá les cueste más socializar en otros entornos.
La noche y la fiesta
Olvídate de tímidos saludos o conversaciones formales: la fiesta es el idioma universal del Erasmus. Aquí no importa tu país, tu carrera ni tu acento; lo único que cuenta es si te unes al siguiente brindis.
En Bastardo Hostel, la fiesta tiene magia propia: mesas largas, risas que se expanden, gente que llega sola y se va acompañada. Es el punto de encuentro perfecto para las reuniones previas a la fiesta.
Las mejores amistades del Erasmus suelen nacer ahí, entre un chupito y un bailecito. La noche te obliga a soltar la vergüenza, a conectar rápido y, si tienes suerte, a terminar hablando con alguien que, horas antes, no existía en tu vida. Quién sabe, igual hasta puedes acabar ligando, aunque no te apañes del todo con el idioma, todo es echarle un poco de cara.
Tu Erasmus más bastardo
Un Erasmus en Madrid es una experiencia inolvidable y muy enriquecedora. También tiene su lado festivo y deportivo. Desde Bastardo Hostel te lo ponemos todo mucho más fácil con el montón de actividades que puedes aprovechar para socializar.
No puedes dejar de pasarte por el restaurante Limbo y su cervecería: como ya hemos dicho, socializar suele ser mucho más fácil con una cerveza en la mano.